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¡Almacén nuevo!

¡Almacén nuevo!

Es una afirmación magnifica. Cuando se habla de logística y más particularmente de almacenes, esta afirmación parece una buena noticia. Sin embargo también depende.

Los directivos de una empresa están volcados en hacer el mejor producto y en venderlo, ahí se ponen los mejores recursos de la empresa ¡Y es necesario cuando la empresa es joven! Almacenar los productos fabricados o saber cuánto debemos fabricar puede parecer difícil y de hecho lo es, pero para eso está el departamento comercial.

Vamos a ponerle nombre al directivo, se llama Esteban.  Y Esteban ha puesto al frente del almacén de la empresa a una persona de su confianza, alguien que entiende que si el departamento comercial ha sido capaz de vender algo, es necesario hacérselo llegar al cliente enseguida. Cuando esto no pasa una vez, Esteban se sienta con él y analizan juntos por qué no ha podido entregar a tiempo la mercancía. Si pasa varias veces se piensa que la persona de confianza hace todo lo que puede, pero analiza los recursos que tiene para hacer su trabajo, por eso Esteban ha montado su empresa. Sigue siendo de confianza, haciendo bien cosas imposibles que solamente él sabe cómo hace.

Entonces empieza a crecer una idea en la cabeza de Esteban: necesitamos otro almacén. Uno nuevo, más grande, todo es cuestión de dinero. Nadie ha sido capaz de pedir ni de escuchar ni de investigar cómo debería ser, solo sabe que debe ser mucho más grande que el actual. Esteban encarga la construcción de un almacén más grande, más incluso de lo que ha pedido el jefe del almacén.

Fallos en el almacén…

Esteban y el jefe de almacén organizan una ceremonia de inauguración del nuevo almacén. Cabe mucha más mercancía. Es más grande y al jefe de almacén le cuesta más encontrarla. Las entregas de mercancía siguen fallando. Esteban empieza a dudar de que su hombre de confianza la tenga. Esteban le ha dado un almacén nuevo y como pago él ha dejado de hacer estas cosas imposibles que antes hacía. En el peor de los casos Esteban se acostumbra a los descuadres de stock y hacer de los fallos en la entrega elementos normales de su negocio. Contrata a un jefe de almacén que tiene una ventaja y una desventaja: es un profesional y desde el primer día está pidiendo no sé qué cosas que Esteban no acaba de entender.

A poco que Esteban y el viejo jefe de almacén hubieran preguntado, hubieran sido capaces de entender con precisión términos tan básicos como “grande” en logística. Grande en logística no tiene una unidad de medida de superficie (de área), sino de mercancía por unidad de tiempo, la mercancía que puede salir del almacén. Para hacer más grande nuestro almacén no es cuestión de los metros cuadrados que tenga sino de los recursos logísticos que le damos.

 

Fuente: cdecomunicación

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